martes, 24 de marzo de 2015

En Alemania promueven la presencia de "perros colegas" en el trabajo


Haz escuchado hablar de las politicas pet friendly?, que pensarias si el director de Recursos Humanos decide integrar a una mascota a tu equipo de trabajo?, pensarias que esta loco?,  pues esta idea  es toda  una realidad que ofrece grandes beneficios a las organizaciones, por esta razon he decido el dia de hoy platicarte acerca de la experiencia de los Alemanes en la implementacion de esta estrategia Greate Place to Work. 

Cada vez más trabajadores alemanes se muestran a favor de la presencia de perros en la oficina para reducir el estrés, al tiempo que aumenta también la disposición entre los empleadores a aceptar a estos animales de compañía en el lugar de trabajo, en vista de los beneficios que aportan.


Esta es la principal conclusión del primer estudio representativo sobre el tema "perros en el trabajo". 
Según la encuesta, encargada por la red social para profesionales Xing, el 53 por ciento de los empleadores no rechaza explícitamente un animal doméstico en la oficina, mientras el 28 por ciento de los empleados considera que las mascotas deberían estar permitidas en el lugar de trabajo.
Además, más de un tercio de los 1.004 encuestados considera que los jefes ganan en atractivo al permitir la presencia de perros en la oficina, mientras que 4 de cada 10 empleados están convencidos de que tener al mejor amigo del hombre en el lugar de trabajo reduce el estrés y tiene efectos relajantes.
Un perro en la oficina, algo que ya permiten diversas empresas alemanas, no tiene sólo efectos beneficiosos sobre el dueño del can, también sobre el resto de compañeros de trabajo, que se animan a acariciar al animal y contribuyen a generar un clima de "buen humor".
"A mayor estrés continuado, mayor posibilidad de padecer burnout. Un perro, en este caso, realmente puede ser de gran ayuda", asegura este entrenador profesional de perros al referirse al Síndrome de Desgaste Profesional (SDP). Según Beyer, "las personas liberan oxitocina -la llamada también hormona del amor u hormona de la unión- cuando están en contacto con un perro, y viceversa".
Estudios científicos internacionales, asegura, han demostrado que un perro en el trabajo contribuye significativamente a reducir los niveles de estrés entre los empleados al favorecer la liberación de oxitocina, que reduce la excesiva producción de las hormonas del estrés, cortisol e insulina.

"Cuando alguien acaricia a mi perro Chester por la calle, me digo a mí mismo que se acaban de llevar su dosis diaria de oxitocina", afirma al hablar de su animal de compañía, que ostenta el cargo de "encargado de asuntos perrunos" en la asociación que preside.
También la Federación Protectora de Animales alemana está convencida de que, en ciertas circunstancias, un animal puede resultar beneficioso en una oficina.
Para demostrarlo, la organización ha creado el Día del Colega Perro, jornada durante la cual las empresas participantes en esta iniciativa, que se celebra anualmente, permiten que sus empleados lleven a sus mascotas al trabajo.
En la edición de este año, que tuvo lugar el pasado 26 de junio, más de mil empresas de todos los sectores, desde bufetes de abogados hasta librerías, pasando por clínicas veterinarias, concesionarios de coches, agencias de viajes y residencias de ancianos, abrieron sus puertas al mejor amigo del hombre.
En el 8,9 por ciento de los hogares alemanes hay al menos un perro y en todo el país viven 5,4 millones de canes, según un estudio del instituto de demoscopia Sinus Sociovision de Heidelberg, citado por la asociación alemana de estudios de los perros (VHD) en su informe del 2012.
En tanto, según otro estudio de la Universidad de Gotinga del 2006 citado también en el anuario del VHD, el mantenimiento de perros genera anualmente un volumen de negocio de 5.000 millones de euros, el 0,22 por ciento del PIB del país.
Deja tus comentarios,  me interesa mucho conocer tu opinion!


domingo, 8 de marzo de 2015

Malos hábitos del freelance





En la actualidad, es cada vez más común que los profesiónistas opten por ser trabajadores autónomos o freelance, ya que además de que las oportunidades de trabajo son escasas, una característica de la generación de los millenians es que prefieren  elegir como, cuándo, dónde y con quien  trabajar, no les gusta ser subordinados de una empresa y trabajar por los sueños de alguien más. 

Claro, como todo ser freelance   tiene sus  ventajas y sus desventajas, y hay que aprender unas cuantas cosas para que esta modalidad de trabajo sea la más adecuada para ti.  Aquí te explicamos como sobrevivir a esta perspectiva laboral.

Por : LUIS MEYER 

Ser freelance tiene un lado romántico, pero otro mucho más pragmático y hasta tragicómico. Como dice el autor del libro Autónomos, Toni García Ramón, “para nosotros, todos los días son lunes”. Veamos qué se puede hacer para sobrellevarlos con dignidad.

1. Si apuntarte a la vida freelance es tu plan B…. Nunca deberías serlo

Flexible, proactivo, emprendedor, tolerante a la frustración, resilente y unos cuantos tecnicismos más:  estas son las cualidades necesarias para cumplir con el perfil. Toni García Ramón los resume en un escueto: “Hay que ser soldado de infantería”. Los tópicos, no por ello menos reales, se suceden cuando uno se refiere a quienes trabajan por cuenta propia: disponer del tiempo, no depender de un jefe, poder trabajar a dos metros de la cama –o directamente en la cama-… Pero no definen en absoluto la condición de freelance. “Ser el emprendedor que se busca la vida y los clientes requiere una motivación e iniciativa importantes, saber posponer su refuerzo, y aunque no consiga un cliente o no le paguen, ser capaz de mantener la motivación. Saber encarar un no, en definitiva”: “No solo eres profesional en lo tuyo. También eres comercial, gestor, relaciones públicas, contable y hasta cobrador del frac”. Con la crisis, muchos desempleados se animan a montárselo por su cuenta, pero no siempre es la decisión acertada: “Algunas personas no tienen vocación o personalidad para serlo, pero se ven obligados a ser freelance por su situación. No suele salir bien”.

2. Una mesa de trabajo desordenada y llena de objetos inservibles queda muy bien en el documental de Nick Cave. Pero tú no eres Nick Cave; él ya tiene la vida resuelta

En una oficina eres más ordenado, por una cuestión de decoro. Pero cuando yo trabajaba en casa tenía unos hábitos bastante insanos? Un cenicero rebosante de colillas, tazas de café apiladas, un par de ejemplares de la revista Guitar Player desperdigados… Así era la mesa de T.G. cuando trabajaba en su casa como freelance. Ahora está contratado y cumple sus ocho horas en una empresa: lo máximo que puede disturbar el orden de su puesto de trabajo es un post-it pegado en una esquina de la pantalla del ordenador. “En una oficina eres más ordenado, por una cuestión de decoro. Pero cuando yo trabajaba en casa tenía unos hábitos bastante insanos. Dejarse llevar cuando eres freelance es fácil”, cuenta este programador web de 40 años. Las empresas deben cumplir rigurosamente con las condiciones impuestas por real decreto y están sometidas a inspecciones de Trabajo. A un freelance nadie le controla el lugar donde ejerce su profesión… Aunque sea el más inadecuado. “Los autónomos deberían aplicarlo para estar más confortables: iluminación natural, silla ergonómica, un área despejada en la mesa, la postura idónea, que no haya ruido… Incluso un reposapiés si es necesario. Crearse, en definitiva, un espacio de confort para rendir como se debe y de forma sana”, opina Elisa Sánchez, y advierte: “Nadie lo va a hacer por nosotros”.

3. Eres tu jefe. Más te vale llevarte bien contigo mismo

Toni García Ramón, periodista freelance, explica por qué ha escrito un libro como Autónomos: “Me ha interesado el tema porque creo no lo entendería ni Stephen Hawking. Es algo burocrático, alambicado, opaco, espeso… Me gustaba la idea de contar esto desde dentro, llevo casi 20 años como autónomo y era necesario darle un punto de humor, porque ya me parecía bastante trágico el tener que soportar toda la burocracia que conlleva serlo como para encima hacer un libro que contribuyera a fomentar más el drama. Lo usé para psicoanalizarme, saber qué he hecho mal en todo este tiempo”. Ok. Ser freelance no es la panacea. Aunque el hecho de no tener jefe suene tan bien, es un regalo envenenado. Un freelance no tiene un jefe: tiene tantos como sea su éxito –o sea, tantos como clientes- y, sobre todo, uno que no le va a dejar en paz ni de día no de noche: él mismo. Lucía Pérez (prefiere no dar su nombre real) es periodista freelance desde hace años: “Me da muchas preocupaciones, pero si lo pongo en la balanza, prefiero la libertad de horarios y de curro que tengo. No me gusta que un jefe me diga cuándo se me cae el boli y puedo irme a casa. Eso lo decido yo. La estabilidad de un sueldo a fin de mes tampoco sirve de mucho, porque estamos todos en la cuerda floja. Si te quieren echar, te echarán, igual que un cliente que decide prescindir de tus servicios”. T.G. añade: “Cuando eres tu propio jefe eres más honesto con tu trabajo: si pierdes el tiempo mirando Facebook, luego lo recuperarás porque tienes una fecha de entrega sí o sí, aunque tengas que trasnochar. En una oficina mucha gente pierde el tiempo navegando por Internet o mirando correos, y cuando llegan las seis de la tarde se van, hayan producido o no”.

4. No te olvides de salir de copas

A veces consigues tus mejores oportunidades  tomando unas cervezas, o en una fiesta, cuando un amigo te presenta al amigo de un amigo que curiosamente está montando algo que tiene que ver con tu sector y acabáis intercambiando los teléfonos.

Más allá de la pantalla de un móvil, una tableta, un portátil (y en breve, hasta la de un reloj y unas gafas), hay un mundo real y tangible compuesto por moléculas en lugar de píxeles. Y no está tan mal. García Ramón lo explica de forma meridiana: “Lo que hoy se define como networking, hasta hace poco se llamaba sencillamente salir de copas. Uno pasa tanto tiempo embarcado en otras aventuras digitales que se le olvida que nada funciona tan bien como ir a llamar a la puerta de alguien para explicarle quién eres. Ahora hacemos eso por mail, o por Linkedin, o con un simple Whatssapp, pero es un error limitarse a eso. Estas inercias existen igual que antes, cuando no existían los móviles o Internet, y sin embargo ya no se explotan. El cuerpo a cuerpo sigue siendo fundamental. A veces nos olvidamos de que somos infantería”.

5. ¿Quieres ordenar tu caos? Ten hijos.

Al contrario de lo que dictan los cánones de una vida familiar plena –trabajo estable, pareado en barrio residencial y un monovolumen aparcado en la puerta pero, sobre todo, trabajo estable- a un trabajador freelance le puede sentar muy bien tener hijos. La entropía en la que siempre ha estado inmerso muta de pronto en un orden regulado y, sobre todo, anticipado. Criar es una cosa muy seria. “Mi casa es mi oficina. Tengo una habitación convertida en despacho, me levanto por la mañana, doy el desayuno a mis hijas, hago la compra, me siento a trabajar tres horas, hago la comida, siestas, trabajo otro poco, luego las llevo al parque…”, relata Jaime de Alfonso, consultor freelance en proyectos de cooperación al desarrollo. Claro que su profesión es algo atípica, porque gran parte la lleva a cabo en el terreno, es decir, en los países a los que presta consultoría: “La mayor parte de mi trabajo la hago fuera de España. Ahí es cuando aprovecho para dormir. No hay nada más maravilloso que una buena dosis de tranquilidad y silencio para darte cuenta de que echas de menos a tus hijas”. A sus 39 años, tiene pareja y dos pequeñas que no llegan a los dos años. Hasta hace poco, cuando era soltero, tenía más capacidad de improvisación. “Me bastaba con saber que todos los años tenía siempre 4.000 euros ahorrados para cubrir imprevistos: ahora, con dos hijas, esta cantidad se multiplica por cinco. Si me rompo una pierna, dejo de cobrar facturas”, cuenta, y añade: “Además, antes solía ir a trabajar con el ordenador a cafeterías del barrio. Ahora me siento más tranquilo si trabajo en casa, cerca de mis hijas: aunque berreen o reclamen mi atención todo el rato, me concentro más sabiendo que las tengo a mano”.

6. Una tabla de Excel, además de despreciable por compleja y fea, también es tu tabla de salvación

Estuve varios años en otro país de corresponsal, allí me pagaban bien, volví a España y aquello me permitió ahorrar, y sobrevivir todos estos años. No tengo hipoteca, ni hijos ni crédito alguno, eso me da libertad
Lucía Pérez (nombre figurado), periodista
“Tengo un Excel que me he personalizado, un cronograma de ingresos y gastos que llevo al día, para evitar sustos”, cuenta Jaime de Alfonso. Lucía Pérez no usa Excel, pero lleva muy al día sus cuentas. “Es necesario tener siempre una reserva cuando eres freelance”, aconseja, “no solo porque pueden venir periodos más flojos de trabajo, sino porque muchas veces nos pagan más tarde de lo prometido. 

Yo, por ejemplo, debía cobrar una factura el pasado 26 de febrero, pero el dinero no llegó hasta el 3 de marzo. Para entonces ya me habían pasado el recibo del alquiler, de la luz, del teléfono… Si no hubiera tenido cierto colchón en la cuenta no hubiera podido afrontarlo. En cualquier caso, es difícil. 

Estuve varios años en otro país de corresponsal, allí me pagaban bien, volví a España y aquello me permitió ahorrar, y sobrevivir todos estos años. No tengo hipoteca, ni hijos ni crédito alguno, eso me da libertad. De no ser así, no sé muy bien si podría permitirme ser periodista freelance”. Según García Ramón, “cuando te das de alta en el régimen de autónomos de la Seguridad Social, es como si te pusieran un tatuaje. Lo eres de por vida. Eso obliga a quienes cobran poco a darse de alta solo tres meses al año para acumular todas las facturas y pagar menos cuotas a la seguridad social, pero claro, si te pillan te joden vivo. Perseguir facturas, perseguir pagos…. Es el pan nuestro de cada día. Yo dedico muchas veces más tiempo a eso que a escribir”.

7. Cada vez que tiras los precios, machacas a las generaciones venideras… Y a ti mismo

García Ramón lo tiene claro: “Todos nos vendemos por un euro. En general lo hacemos mal. Según mi experiencia en Reino Unido, no puedes decirle a un cliente: ‘Voy a hacer el trabajo que hace el otro por la mitad’. Primero, porque tienen sentido de la lealtad y se lo contarán a ese otro, y te harán quedar fatal; segundo, porque directamente te mandan a la mierda. En España tiramos los precios, se lleva el regateo. ¿Cómo esperas que a la generación venidera le paguen X por algo si tú has aceptado que te paguen X-1.000? Algunos incluso trabajan prácticamente gratis cuando están empezando como autónomos, para darse visibilidad en su sector. ¡Y muchos ya tienen 40 años! Desde luego, esta gente debe asumir que debe cambiar de profesión. Pasa en muchos sectores, desde periodistas a transportistas. ¿Por cuánto puedes conseguir hoy que te hagan una mudanza? ¡60 euros! Eso hace años era inimaginable. Haciendo eso, solo descapitalizas tu trabajo”. Lucía Pérez añade: “La clave para ser freelance y no morir en el intento, es no pensar jamás a cuánto te pagan la hora. Si te quedas con ese dato, tiras la toalla automáticamente”.

8. Un espacio de coworking no es una cafetería hipster, aunque esté lleno de hipsters

El 'coworking' cumple con la cuadratura del círculo, puesto que un 'freelance' mantiene su autonomía e independencia y al mismo tiempo se beneficia de lo bueno de trabajar en una oficina
Llevan implantados muchos años en otros países de Europa, y unos pocos en el nuestro. Cada vez hay más y cumplen con la cuadratura del círculo, puesto que un freelance mantiene su autonomía e independencia y al mismo tiempo se beneficia de lo bueno de trabajar en una oficina, a saber: orden, un horario más o menos coherente e interacción con otros seres vivos, en lugar de encerrarse en casa condenado a una desaliñada vida de hurón. Además, en los espacios de coworking –en román paladino: espacios comunes de trabajo- normalmente coinciden trabajadores de sectores afines, las llamadas profesiones liberales, y no es descartable conseguir un trabajo, o una colaboración, de las personas que trabajan alrededor. Pero ojo, también tiene su trampa. “Normalmente son estancias diáfanas, por eso hay que cuidar mucho el tipo de gente que entra a trabajar allí. A veces alguien se puede poner a hablar por teléfono mil horas en voz alta, u organiza un Skype en su mesa en lugar de irse a la sala común de reuniones, pero son casos muy puntuales”, cuenta Noelia Maroto, responsable del espacio coworking Dcollab, en Madrid. “En un sitio como este hay que controlar dónde poner el foco; el objetivo es estar receptivo y abierto, porque la idea es que se creen sinergias y salgan proyectos comunes, pero no hay que olvidar el trabajo, la tarea que tiene cada uno. Evitar el: ‘ahora te cuento mi vida porque nos hemos hecho amigos’”, aclara. Precisamente por eso, Dcollab cuenta también con varios despachos con puertas correderas en los que uno puede decidir si mantenerse abierto al resto del espacio o aislarse con su equipo.

Pablo Blázquez tiene un concepto más pragmático: “Es un entorno agradable de trabajo a un precio competitivo. Hay gente que va a un coworking a establecer una red, a hacer comunidad, pero no hay que engañarse: estos espacios ayudan, pero los contactos los haces moviéndote bien en el exterior, entre la gente de tu sector”. Este periodista es fundador y director, a sus 35 años, de la revista Ethic, sobre economía sostenible. Su equipo ha ido creciendo y tras pasar por un par de espacios coworking ha montado su propia oficina de redacción o, como él la llama, su cuartel general. “Yo, cuando trabajaba en casa era feliz, eso sí, también tiene que ver que mi trabajo exige ver a mucha gente, no me limitaba a mi salón. Supongo que esos espacios tienen más valor para un diseñador o un programador, con trabajos más individuales, que si los realizaran en casa podrían pasarse días enteros sin ver otras caras”. Un programador como T.G., que no dudaría en volver a ser freelance, propone fórmulas para no acabar pareciendo un misántropo con síndrome de Diógenes. “Normalmente, en mi sector trabajas solo, pero siempre en proyectos que requieren de otros colaboradores. Lo ideal sería que todos nos juntáramos, formar equipo de forma presencial y no vía mail, y de esa forma interactuar con otras personas. Un coworking puede ser una vía para esto”.

9. Estás en uno de los peores países de Europa para ser autónomo: eres tan necesario como un soldado, pero tan invisible como la atmósfera… Menos cuando hay elecciones

Cuenta García Ramón: “La perspectiva social sobre el freelance es que vivimos muy bien. Que trabajamos cuando queremos, nos levantamos cuando queremos, no tenemos jefe… La realidad es muy distinta. A lo mejor nos levantamos a las 11, pero a las 3 de la mañana estamos trabajando. O descansamos un martes, pero el domingo estamos al pie del cañón. ¿Cómo computas esos 10 minutos que has hecho una llamada de trabajo entre cerveza y cerveza? Nosotros no desconectamos nunca. Ni del móvil, Whatsapp, Facebook, Twitter, mail… Pero lo peor que tenemos que soportar es una legislación que va claramente en nuestra contra. Que no haya ventanilla única es lamentable. Pero aún más que no haya manera de acceder a crédito. Si quieres montar una revistilla con dos chavales, nadie te va a apoyar. Nadie te concede dinero hoy en día. Yo he trabajado en muchos países y el acceso al crédito para pequeños proyectos es más sencillo. Aquí no. Aunque presentes papeles, garantices solvencia y tengas todo preparado, conseguir 10.000 euros para empezar es como intentar acceder a una auténtica fortuna. Muchos teóricos y políticos aseguran que el futuro laboral estará formado fundamentalmente por autónomos.

10. Deja de leer este artículo y ponte a trabajar (o a rellenar los impresos del IVA, o a preparar facturas, o a buscar clientes, o….).

jueves, 5 de marzo de 2015

Tele-trabajo




Los tiempos cambian y con ello los contextos,  los roles,  los comportamientos, las  costumbres y las necesidades sociales y de las empresas. Gracias a los  avances tecnologicos y a el constante desarrollo de softwares  y plataformas multifuncionales, cada vez mas profesionistas  alrededor del mundo se suman a la modalidad de trabajo  3.0 mas conocida como tele-trabajo.

El tele-trabajo tiene multiples ventajas si se sabe manejar adecuadamente, ya que en caso contrario los resultados pueden ser caoticos para ti y para la empresa donde trabajas.

El tele-trabajo puede colocarte en el punto maximo de improductividad por el  simple hecho de que no tienes la presion de   tener que salir corriendo a diario hacia el lugar de trabajo, utilizar un código de vestimenta que te oprima,  o  que te tomes la libertad de  trabajar en pijama si asi lo deseas.

Por esta razon para muchas personas parece un suculento plan, pero la falta de estructura, disciplina  y la distancia real de compañeros, clientes y superiores pueden hacer que distorsionemos el concepto real de trabajo. Ademas que por lo general no se contempla que estaras lleno de distracciones como por ejemplo  los niños, vendedores, vecinos y las mascotas.

 El teletrabajo entraña tanto beneficios como retos, por ello, te comparto  ocho maneras de trabajar desde casa de manera más eficiente y sin distractores. ¡Toma nota!

1. Levántate a una hora prudente. De acuerdo, puedes dormir un poco más que el resto de los mortales, que deben desplazarse hasta sus lugares de trabajo, pero asegúrate de estar al otro lado del teléfono o del mail a las 9:00 de la mañana. 

2. Ponte ropa de adecuada. Trabajar en pijama no es positivo, ni física ni psicológicamente, para emprender un día de trabajo. Debes preparar tu mente preparando primero tu cuerpo y tu atuendo.

3. Fíjate un horario de trabajo. Si en una oficina ajena trabajarias hasta 9 horas, hazlo también en casa. 

4. Crea una zona de trabajo en casa, donde puedas dedicarte a tus tareas del día a día, equipada con todo lo necesario y alejada de posibles distracciones.

5. Tómate algún descanso. Trabajar de corrido sin hacer pausas  no es nada saludable, por lo que tómate algún break para tomar algo o sal a dar un breve paseo. 

6. Deja claro a familia y amigos cuáles son tus horarios de trabajo. No es bueno despedir a la niñera  o coger llamadas de familiares y amigos que no sean urgentes. Debes concentrarte en tu trabajo.

7. Comunícate. Precisamente porque no estás presente en la oficina, debes mantener un contacto continuado con clientes, colegas y superiores, bien por teléfono, bien por e-mail.

8. Elabora tu propia lista de tareas. Establecer aquellas tareas que debes gestionar a lo largo del día te ayuda saber por dónde debes empezar y cómo proseguir con ellas, de manera que gestiones mejor tu tiempo. 

lunes, 23 de febrero de 2015

Que hacen los mejores jefes segun Google?

Lo que hacen los mejores jefes según Google

Por: Pilar Jericó 
Si una empresa de este planeta sabe estrujar los datos para extraer conclusiones esa es Google. Y si esta empresa se toma en serio estudiar qué dicen sus datos internos para saber cómo son sus mejores jefes, tenemos como resultado un perfil detallado del mejor líder. Pues bien, eso fue lo que hizo hace unos años esta compañía clásica de ingenieros y se llevaron alguna grata sorpresa.

El proyecto en cuestión se llama Oxígeno, que no deja de tener cierta inspiración. Para ello, se aprovecharon de su poder de análisis y tomaron 10.000 datos de las evaluaciones del desempeño, las encuestas de 360º (en la que se miden lo que dicen los colaboradores de sus superiores) y los premios a los mejores responsables de personas. Manejaron más de cien variables, pero se quedaron solo con los datos numéricos (para eso son Google, ¿no?), sino que tomaron frases, palabras, elogios, quejas y comentarios en general. Al principio, ellos iban pensando que iban a encontrar una correlación directa entre “mejor jefe” con confianza y libertad. No olvidemos que en las empresas de Silicon Valley no se estila el control y que no hay que fichar todos los días. Por lo tanto, el punto de partida no dejaba de tener cierta lógica. Sin embargo, se equivocaron.
Según los resultados del análisis, los ocho hábitos que crean un buen líder son:

1. Ser un buen coach: ayudar al equipo a triunfar
En este apartado se incluye la capacidad de dar feedback a los empleados y de sentarse uno con uno para atender sus dificultades.

2. Facultar a los colaboradores o empowerment y no hacer micro-administración
Muchos jefes se adentran en tareas cotidianas, incordiando a sus equipos y olvidan lo más importante: Gestionar la estrategia, darles poder, libertad y seguimiento a su trabajo.

3. Interés por el éxito del equipo y por su bienestar personal
A veces se cree que la persona puede dividirse dentro o fuera de la organización. Es un error. Un buen jefe se ha de preocupar porque la persona se sienta bien en su conjunto. En este apartado, Google también incluyó la transición de los nuevos empleados.

4. Ser productivo y orientación a los resultados
En este apartado se incluye la productividad y todos los medios que ha de brindarle el jefe para que el colaborador alcance sus resultados. Un jefe majo pero que no logra resultados, es un mal jefe. No lo olvidemos.

5. Comunicar y escuchar al equipo
Puede que esta sea una de las habilidades más complejas de desarrollar, ya que la comunicación ha de ser bidireccional, tanto del jefe hacia el colaborador como viceversa. Y lo que es más importante: Comunicar no significa solo informar, sino verificar que se ha comprendido.

6. Apoyar a los colaboradores en el desarrollo de sus carreras
Las personas con talento quieren mejorar y un buen jefe les brinda los medios para que todo ello ocurra.

7. Visión y estrategia clara para el equipo
Un buen líder es aquel que además sabe contar con todo su equipo para alcanzar la estrategia prevista.

8. Habilidades técnicas para ayudar al equipo
Y “curiosamente” el último hábito de los mejores líderes de Google era que estos ayudaran técnicamente a sus empleados.

Pues bien, lo más impactante fue que dichos resultados no siempre coincidían con las políticas de selección y desarrollo de sus empleados. Es decir, buscaban cualidades para futuros jefes que no coincidían con lo que los empleados luego valoraban, según Tina Malm del equipo de People Analytics de Google. Por ello, hicieron un cambio de estrategia y comenzaron a formar a sus jefes en los ocho hábitos anteriores y el resultado volvió a sorprender. Después de un año, los gerentes de peor desempeño mejoraron un 75 por cierto la satisfacción de sus equipos. Un éxito, sin duda.

En resumen, un buen jefe es crucial para que los empleados estén motivados y quieran continuar en una empresa. Han corrido ríos de tinta sobre las cualidades de los líderes, pero no siempre se han jugado con datos científicos bajo el brazo. Por ello, un proyecto como el de Oxígeno no deja de ser inspirador. Ojala en el futuro las compañías puedan embarcarse en esta labor y sean capaces de seleccionar y de formar a sus líderes no bajo criterios subjetivos, sino con datos científicos.
Fuentes: Tina Malm, The Talent Strategy Summit, Congreso en Berkeley el 


domingo, 15 de febrero de 2015

Los beneficios de Facebook en el desarrollo de tu marca personal


Durante ya hace un par de  años he conocido a diferentes personas en diversas partes del mundo  con las cuales he compartido mi punto de vista  a favor acerca de la red social  Facebook. A estas personas  les he platicado acerca de los beneficios economicos y profesionales que les puede generar esta red social, si   saben  hacer uso de ella adecuadamente.

La mayoria de las personas perciben e incluso asumen que la plataforma Facebook es un lugar  para perder el tiempo, para enterarse de la vida de los demas de manera morbosa,  quejarse, presumir, crear identidades o vidas falsas pero esto no debe ser asi si tu no lo quieres. Y por el contrario puede ser una excelente herramienta para desarrollar una buena marca personal que atraiga clientes para ti o para tu empresa e incluso conseguirte trabajo si no lo tienes, todo depende de los contenidos que publiques y las personas que deseas que vean el mensaje  e imagen  que proyectas. 


Como ejemplo  de su eficacia te comparto los siguientes datos:

  • Facebook asegura que el uso de su plataforma en Latinoamérica ayudó a crear más de medio millón de empleos y generó un multimillonario impacto económico en la región.
  • Un reporte de la consultora Deloitte, encargado por el mismo Facebook, dijo que las herramientas de mercadotecnia que ofrece la red social, la posibilidad de que los negocios publiquen una página y el uso que hacen de las aplicaciones para cobros y sumar usuarios produjo en la región un efecto económico de 21,000 millones de dólares.
  • La red social fundada por Mark Zuckerberg impulsó además la creación de 570,000 empleos en América Latina -de 4.54 millones a nivel global- durante los doce meses terminados en octubre del 2014.

"Con ello  queremos demostrar es que la plataforma tiene un impacto mucho más allá de simplemente conectar amigos".
Los negocios que usan Facebook en la región principalmente como herramienta de mercado tuvieron un impacto de 15,000 millones de dólares en los meses estudiados, según el reporte.
Con 8,400 millones de dólares, Brasil es el segundo país del mundo con mayor impacto en mercadotecnia de Facebook detrás de Estados Unidos. La economía más grande de la región es también el mercado más importante de Facebook en Latinoamérica con 91 millones de usuarios activos mensuales. Lo sigue México con 54 millones.
A nivel global, Facebook dice que conecta a más de 1,350 millones de personas.
"En Latinoamérica las compañías están utilizando de manera  muy inteligente la plataforma para generar sus negocios", como es el caso de Mega Lanches, un pequeño restaurante de sándwiches en la favela Rocinha, en Río de Janeiro, que duplicó en un año sus ventas tras crear una página en Facebook, y que ahora recibe 70% de sus órdenes a través de la página.
Tu decides si la usas como una herramienta destructiva o costructiva y muy productiva!!

martes, 27 de enero de 2015

El alto costo de tener un trabajador fumador


Estudio del Centre for Economics and Business Research 


El consumo de tabaco en el trabajo sigue siendo uno de los problemas que más afecta a las empresas. El coste medio anual que paga una empresa por cada uno de los trabajadores fumadores en Europa  asciende a 2.000 euros teniendo en cuenta la pérdida de productividad y el absentismo laboral.

Según un estudio del Centre for Economics and Business Research (CEBR), los trabajadores que son fumadores efectúan una media de 4 pausas al día para fumar, cada una de ellas con una duración aproximada de 10 minutos. En total, casi un promedio de 40 minutos al día fumando en horario laboral. Esto afecta directamente a la productividad de la empresa, a lo que hay que añadir el impacto generado por razones de salud, ya que las bajas de un fumador suelen durar 4 días más que las de un trabajador que no fuma. Para ASPY Prevención es muy importante que las empresas inviertan en prevención para la salud de los trabajadores ya que a la larga supone también un ahorro de costes para ellas.

Tanta pérdida económica ha llevado a multitud de empresas a realizar políticas de control del tabaco en lugares de trabajo. Las restricciones del consumo en los lugares de trabajo son de gran relevancia ya que es donde la mayoría de las personas pasan más tiempo (el 50% del tiempo que están despiertos). Además, la legislación de la salud y seguridad en el medio laboral exige a las empresas que protejan a su personal contra las sustancias nocivas en el trabajo. "No es fácil dejar de fumar. Lo primero es ser consciente de los problemas que este hábito puede ocasionar a tu salud y a tu entorno y finalmente, ser capaz de pedir ayuda a profesionales", asegura la Dra. Leyre de la Peña, de ASPY Prevención.

Para ello, ASPY Prevención ha desarrollado un programa que abarca diferentes acciones, como la sensibilización de las empresas y trabajadores a partir de cursos de formación para la prevención del consumo de tabaco o el tratamiento y seguimiento de deshabituación tabáquica de forma individualizada. Los objetivos son tanto concienciar a las personas de los riesgos que conlleva el tabaquismo y de cómo repercute en la salud, como ayudarles en la cesación de este hábito.

Además, sus expertos recuerdan los múltiples beneficios que se consiguen al dejar de fumar, entre ellos, una mejora de la respiración y de la salud cardiovascular, así como del aspecto de piel, dedos, aliento y dientes, o una disminución del riesgo de padecer cáncer de pulmón, boca, laringe, vejiga, estómago, esófago y riñón.

En mano de los empresarios está el fomentar actividades o prácticas saludables que no sólo mejoren la salud de los empleados sino que también repercutan en el buen funcionamiento de la empresa. En una encuesta realizada por Sanitas, el 86% de los empleados afirma que una plantilla con buena salud es más productiva. Sin embargo, en cuestiones relacionadas con el consumo de tabaco, sólo el 5% de los encuestados afirma que sus empresas le ofrecen ayuda para dejar de fumar y el 6% asegura que éstas organizan campañas de concienciación y educación relacionadas con la salud.

lunes, 19 de enero de 2015

Las redes de compañerismo son la clave del bienestar laboral


Las redes de compañerismo son la clave del bienestar laboral 


El investigador Ben Waber dice que el secreto de la felicidad en el trabajo puede ser tan simple como reacomodar la oficina, disminuir  el número de correos electrónicos enviados e incrementar la interacción personal puede generar mayor productividad. 

El equipo de Waber descubrió que mientras más amplio sea tu círculo social en el trabajo, más productivo serás por ello  sugiere "pasearse por la oficina y hablar con extraños"

Podría ser al toparte con gente en la máquina de café. Simplemente estar ahí y platicar te dará nuevas perspectivas (...) Los encuentros casuales hacen que las personas sean más efectivas.

¿Sabes como decorar tu espacio de trabajo u oficina?
Imagina tres cosas que podrían hacerte más feliz y productivo en la oficina.

Apuesto a que las mesas más grandes en la cafetería no está en esa lista

Pero eso y otros detalles pequeños, pero concretos, como traslapar los horarios de comida y mover  las mesas de café, podrían mejorar la moral del lugar de trabajo y aumentar la productividad en hasta un 25%, según Ben Waber, investigador y director ejecutivo de Sociometric Solutions, una econsultoría administrativa.

“Si llegas a una empresa y les dices que vas a aumentar su productividad en un 25%, lo que piensan es que deberán reorganizar completamente”.

Pero una reorganización total no es necesaria, según los resultados de la investigación de Waber, la cual inició en 2006, mientras estudiaba un doctorado en el Laboratorio de Dinámica Humana en el Instituto de Tecnología de Massachussetts (MIT, por sus siglas en inglés).

Los científicos del MIT consideran que la tecnología podría mejorar la experiencia humana. Aunque Waber fundó su empresa en 2011, continúa su investigación en el MIT y Harvard.

Waber y su equipo utilizan un método al que llaman ‘minería de la realidad’ para obtener datos y descubrimientos sobre la productividad y la satisfacción laboral.

La minería de la realidad podría parecer algo más de ciencia ficción que un hecho, pero con cada llamada del celular, cada correo electrónico, con nuestras credenciales de identificación del trabajo, dejamos constantes rastros de información sobre nosotros mismos.

Con el análisis de la información derivada de las tarjetas de identificación especialmente diseñadas con sensores sociales que recolectan datos cuantitativos del comportamiento humano, Waber comenzó a dibujar un patrón para ayudar a predecir los resultados de distintos escenarios.

Sus primeros experimentos incluían observar sesiones de citas rápidas y presentaciones de inversión ante capitalistas de riesgo. “Con nuestros estudios encontramos que teníamos un increíble poder de predicción”, dijo Waber. “En el experimento de las citas rápidas, con tan sólo 5 minutos de datos podíamos predecir con un 85% de precisión si las personas iban a salir en una cita”.

Waber combinó los datos de las tarjetas de identificación que tenían sensores sociales con otras fuentes de información (correos electrónicos, patrones de mensajes instantáneos, llamadas telefónicas e información de juntas) y seleccionó la información que se relaciona con el desempeño y satisfacción laboral y con cómo se comunica y colabora entre sí la gente. Entonces comenzó a hacer pruebas con esas características en docenas de empresas de diferentes industrias.

“Eventualmente encontramos las mismas tendencias recurrentes, lo que hacía altamente improbable que nuestros hallazgos se trataran de una coincidencia”.

La investigación de Waber reveló que la clave para una transformación en el lugar de trabajo son las ‘palancas sociales’; pequeños cambios a los que la gente responde de forma dramática. Si actúas sobre estas palancas sociales de la manera adecuada, obtienes grandes resultados.



¿Cuáles son algunas de las palancas sociales importantes?

1. Tus relaciones

Contar con un grupo unido con el que puedas expresar tus sentimientos es una de las más importantes.  Resulta evidente a lo largo de las empresas y las culturas. Un grupo unido permite a los empleados desahogarse y tener apoyo. También les permite intercambiar información compleja y consejos.

El tamaño de tu red social también es importante. En uno de los proyectos, Waber y su equipo observaron a los trabajadores en un comedor que tenía mesas de diferentes tamaños; algunas eran para cuatro personas, mientras que otras tenían 10 o 12 asientos. 

“Notamos que las personas que se sentaban en las mesas más grandes tenían un mejor desempeño”, anotó Waber. Esto se debe a que contaban con una red de apoyo más grande en la que podían apoyarse. En el curso de la semana observaron a la misma gente una y otra vez. Consecuentemente, sabían en qué estaban trabajando sus colegas y podían acudir a ellos en caso de tener algún problema. Por otro lado, los empleados que se sentaban en las mesas más pequeñas tenían una red social reducida y menos oportunidad de interactuar.

La diversidad en la red social también es relevante, según descubrió el equipo. Waber encontró que la gente tiende a pasar el tiempo con quienes consideran similares. “Ya sea que se trate de género, raza o la escuela a la que fuiste, hay muchas maneras diferentes en la que nos agrupamos”.

Pero es importante salirte de tu zona de confort, expandir tu red social y conectarte con grupos más amplios. Lo que hace que la gente sea más innovadora y productiva es contar con diferentes conexiones en una gran variedad de grupos sociales, según se concluyó en este estudio. Si todos tus amigos son iguales y tienen las mismas opiniones, preferencias y hábitos, no tendrás mucha oportunidad de encontrar fuentes de nuevas ideas.

Diversifícate y charla con gente de grupos a los que normalmente no te acercarías, recomienda Waber. No tiene que ser a través de un mecanismo formal. “Podría ser al toparte con gente en la máquina de café. Simplemente estar ahí y platicar te dará nuevas perspectivas. Nuestra investigación demuestra que los encuentros casuales hacen que las personas sean más efectivas”.

Waber recomienda que tomes un tiempo durante el día para caminar por ahí, ver y saludar a la gente. Los trabajadores que son físicamente más activos están más emocionados, emotivos y comprometidos con su trabajo. Esto aumenta los niveles de energía y hace que la gente sea más productiva y feliz, dice.



2. Las instalaciones

El ambiente físico también es una importante palanca social. Waber ha visto que las empresas frecuentemente no piensan estratégicamente acerca de la interacción de las personas.

“Si estás atrapado en una oficina lejos de toda la gente con la que trabajas, es poco probable que vayas a hablar con alguien más”. Tu localización puede afectar la moral y la productividad, por ejemplo en una oficina donde todos trabajan a puerta cerrada. Necesitas tener a los grupos indicados topándose unos con otros e interactuando entre sí.

3. Tu bandeja de entrada

Otra palanca social: ¡Reduce el número de correos electrónicos!

“Mientras más e-mails tengas, menos efectivo serás”, dice Waber. “La gente piensa que estar frente a la computadora es igual a estar cara a cara con alguien. Esa es una falacia”.

Los correos electrónicos y los mensajes instantáneos no son universalmente malos, dice, pero si dependemos demasiado de ellos y no nos tomamos el tiempo para interactuar con las personas a nivel personal, al final pagaremos el precio.
 
Hay una creencia muy arraigada de que para ser productivos debemos estar encadenados al escritorio con la vista en la pantalla.

Pero la investigación de Waber difiere de esta creencia.

Resulta que el secreto de la efectividad y la felicidad en el trabajo podrían ser simplemente la comunicación, la amistad y la interacción social.

"Quién lo hubiera imaginado"

¿Qué te haría ser más feliz en tu trabajo? ¿Eres más productivo cuando hay mucha gente a tu alrededor o cuando estás solo? Compártenos tu opinión.